Las etiquetas nutrimentales
El etiquetado nutrimental se entiende como la descripción destinada a informar al consumidor sobre las propiedades nutrimentales de un alimento, lo cual se encuentra en los empaques o envases de alimentos y bebidas. En este concepto del etiquetado nutrimental debemos identificar tres componentes indispensables:
A) tabla de información nutrimental
B) etiquetado frontal
C) lista de ingredientes.
Por lo tanto es importante siempre leer las etiquetas de los alimentos que adquirimos para evitar ser engañados por la mercadotecnia.
Datos y cifras
Desde 1975, la obesidad se ha casi triplicado en todo el mundo.
En 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos.
En 2016, el 39% de las personas adultas de 18 o más años tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas.
La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.
En 2016, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos.
En 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad.
La obesidad puede prevenirse.
Hábitos saludables de actividad física y sueño
Es de gran importancia desarrollar hábitos saludables de actividad física y sueño, sobre todo para que nuestro organismo trabaje adecuadamente y además, nosotros nos sintamos mejor durante el día, con mayor energía, buen estado de ánimo y por las noches tengamos un descanso reconfortante. Aquí te dejamos algunas sugerencias:
Establece horarios
Al tener horarios predeterminados tanto para ir a dormir como despertar, en menos de lo que esperas se habrá convertido en uno de los hábitos del sueño, puesto que tu cuerpo automáticamente comenzará a enviar señales de que es hora de ir a la cama y podrás respetar las horas de descanso que requieres.
Crea una rutina
Elige una rutina que te permita estar relajado antes de ir a dormir, como leer algún libro, escuchar música o un podcast, meditar, tomar alguna ducha, lavar tu rostro y dientes, así como preparar tu pijama, de esto modo también tu organismo entenderá que casi es momento de descansar.
Te sugerimos que no hagas uso de un dispositivo móvil o algún otro aparato electrónico, ya que le estarás enviando una idea errónea a tu cerebro, ya que las luces que estos emiten lo mantienen activo.
Evita tomar siestas
Es bueno tomar siestas siempre y cuando no excedan de 15 a 20 minutos, ya que si duermes de más es probable que durante el día experimentes más cansancio y te sientas lento, encima, durante la noche te será muy difícil conciliar el sueño.
Procura tu entorno
También tu entorno es clave en este proceso, ya que, al encontrarte en un lugar tranquilo, cómodo y reconfortante, conciliar el sueño será aún más fácil. Procura que no exista nada que te incomode, que la entrada de luz sea poca, no haya mucho ruido y por supuesto que tu cama sea cómoda, sumado a las sábanas y tu pijama.
Cena ligera
Por lo general una cena que contenga mucha grasa, azúcares, cafeína, podrían provocarte insomnio; lo más recomendable es que evites el consumo de comidas muy pesadas, el alcohol, café, bebidas de soda, etc. Aunque tampoco vayas a la cama con hambre.
Ahora bien, la actividad física, mejorará significativamente los hábitos de higiene del sueño, puesto que, al realizarla, los niveles de la melatonina se ven incrementados, hormona que está directamente relacionada con el descanso.
Igualmente, contar con una buena actividad física y hábitos de sueño generarán en nosotros una sensación de bienestar, beneficiando significativamente a nuestro estado de ánimo, sumado a que generamos una mayor cantidad de endorfina que forma parte de las hormonas de la felicidad.

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